Contra el maltrato infantil

BUEN TRATO INFANTIL

“Diferentes investigaciones realizadas en el campo de la neurología, la etología humana y las neurociencias entregan la información necesaria para que no quede ninguna duda que la maduración del cerebro y del sistema nervioso de los infantes, depende del cariño, la estimulación y los cuidados que reciben del mundo adulto, en especial de sus madres y padres. Cuando esto no ocurre existe un enorme riesgo de daños de las diferentes funciones mentales necesarias para asegurar el aprendizaje, una adaptación sana al entorno y la participación en relaciones interpersonales afectivas basadas en el respeto y la reciprocidad en la producción de cuidados. Por esta razón, insistiremos que los buenos tratos, sobre todo, antes de los tres años de edad, son fundamentales para promover una infancia y una adolescencia sana , así como una adultez constructiva y altruista”
Extraído de la conferencia del neurosiquiatra Dr. Jorge Barudy “LOS BUENOS TRATOS Y LA RESILIENCIA INFANTIL EN LA PREVENCIÓN DE LOS TRASTORNOS DEL COMPORTAMIENTO”

El buen trato infantil implica proporcionar amor, respeto y los cuidados necesarios a los niños, promoviendo un sentimiento mutuo de reconocimiento y valoración, generando en ellos satisfacción y bienestar.El ser humano necesita ser amado, respetado y aceptado para desarrollarse y  llegar a ser todo aquello que le permite su potencial.

Principios del Buen Trato

En la publicación realizada por Sonia Mejía para el Convenio del Buen Trato de la Fundación Afecto de Colombia  menciona 5 principios básicos para lograrlo, estos son:

1.Reconocimiento

Entendido como la necesidad de ser aceptado su individualidad, como seres diferentes y especiales que tienen derecho a ocupar un espacio físico, intelectual y afectivo en la vida de otros. Este se  evidencia en las oportunidades de desarrollo que los padres brindan al niño desde la concepción, y  la satisfacción sus necesidades físicas, materiales, emocionales y afectivas.

El Reconocimiento conduce al fortalecimiento de la autoimagen y de la autoestima. Por esto es fundamental que el menor sea reconocido y aceptado, entendiendo que aún es pequeño y está en proceso de aprendizaje.

2.Empatía 

Es la habilidad para saber qué sienten; los niños no siempre expresan en palabras lo que sienten, con frecuencia existen otras señales, como cuando dejan de comer, lloran sin motivo aparente, se distraen con facilidad, etc. Asimismo existen canales no verbales como: los gestos, el tono muscular, el tono de la voz que los padres deben tener en cuenta para saber si el niño está pasando por alguna dificultad y requiere su ayuda.

Esto se puede manifestar desde los primeros meses, Daniel Stern dice que hay intercambios entre padres e hijos que son reconocidos por los bebés, que él denomina sintonía, es decir, que el niño sabe que sus emociones son recibidas con empatía, que son aceptadas y correspondidas.

 Sentir como siente, es preocuparse por él y su bienestar, así como tomar en cuenta cada una de sus necesidades sobre todo las afectivas. 

3.Interacción

Es  la capacidad de relacionarse con el niño  y responder adecuadamente a sus sentimientos y preocupaciones,  nos permite establecer lazos afectivos solidos que ayudaran a que el menor crezca sintiéndose seguro y amado por sus padres.

4.Comunicación Efectiva 

Lograr este tipo de comunicación con nuestros pequeños implica que los escuchemos atentamente. Para ello debe existir un clima de confianza en el que el niño pueda expresar lo que quiere, siente y desea, sin temores. Asimismo los padres deben  enviarles mensajes claros, directos y asertivos, a fin de educarlos

Ser escuchado y poder escuchar construye la relación y es parte del sentirse bien tratado, para escuchar auténticamente es necesario tomarse el tiempo y también querer oír lo que nos tienen que decir, practicar la atención activa, dejando de lado nuestros intereses para escuchar realmente.

Esto favorece la verdadera comunicación, la seguridad, el respeto, la confianza, la comprensión y la intimidad. 

5.Negociación

Ser capaces de resolver los problemas que se presentan en casa adecuadamente,  es fundamental para mantener un clima de Buen Trato. 

Muchos tratamos de resolver los conflictos aferrándonos a la rabia o el  enfado, que  parecen darnos un poder especial para controlar la situación, pero esto solo esconde la impotencia, miedo e inseguridad que sentimos y nos puede  llevarnos a cometer excesos y malos tratos.

Negociar no significa ceder a las exigencias del niño, es ser inteligentes para establecer reglas y acuerdos  haciendo participe al menor, no imponiéndole nuestros puntos de vista, lo que pudiera llevar a su rebeldía sino más bien haciéndole comprender nuestras razones y motivos.

Para  ello es necesario fortalecer la comunicación con nuestros hijos, escucharlos atentamente, ser empáticos con sus sentimientos y demostrarle todo nuestro afecto mediante palabras y caricias.

 

Si te gustó compartelo con tus contactos facebook twitter delicious Google Reader Feed

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>